Una empresa estadounidense operó siete días una antena celular desde la estratósfera sobre Japón
El gobierno japonés apuesta a reemplazar torres terrestres con plataformas de gran altura: SoftBank probó con una nave de 83 metros de Sceye que voló a 17 kilómetros sobre Shikoku y desplazó a la red convencional para validar llamadas, mensajes y alertas de tsunami.
El gobierno japonés quiere desmentir cualquier duda sobre el futuro de las telecomunicaciones en zonas rurales y costeras, pero una prueba reciente dejó en evidencia el potencial de una tecnología que podría dejar en el olvido a las torres de celulares tradicionales. Una aeronave estratosférica de la empresa Sceye, una firma con sede en Estados Unidos, permaneció siete días suspendida a 17 kilómetros de altura sobre la isla de Shikoku y cumplió, según la compañía, como una estación base de telefonía 4G LTE equivalente a 500 torres terrestres.
¿Qué hizo exactamente el dirigible?
La aeronave, bautizada Service Test 1, despegó el 9 de agosto desde Moriarty, en el estado de Nuevo México, y tardó 13 días en recorrer más de 15.000 kilómetros hasta el espacio aéreo japonés, impulsada por paneles solares e inflada con helio. Sobrevoló la zona de Muroto, en Shikoku, a una altitud de entre 16,5 y 17 kilómetros, por encima del tráfico comercial y de las corrientes de chorro, y regresó a suelo estadounidense el 5 de septiembre tras completar casi 30.000 kilómetros en 30 días, según el reporte de Sceye.
A bordo llevaba una antena llamada SceyeCell, integrada a la red central de SoftBank, la operadora japonesa que asoció su apellido comercial a la prueba. Para validar el sistema, SoftBank desactivó de manera deliberada la cobertura celular terrestre en el área y dejó que la nave la reemplazara. Los equipos verificaron llamadas de voz, mensajes de texto, navegación web, transmisión de video y el funcionamiento de un sistema de alertas diseñado para terremotos y tsunamis. También se probó una línea de auxilio marítimo en coordinación con la guardia costera japonesa.
¿Qué aportó el ensayo en materia técnica?
- Conectividad con drones equipados con tarjetas LTE, que fueron comandados desde la estratósfera y enviaron video en tiempo real.
- Un servidor a bordo que procesó datos sin enviarlos a tierra, con una latencia promedio de 68 milisegundos, una mejora de más del 40 por ciento frente al procesamiento habitual en la nube.
- Comunicación óptica con láseres entre la nave y una estación terrestre, orientada a funcionar como enlace entre satélites de órbita baja y la superficie.
“La plataforma puede quedarse sobre una zona de operación en la estratósfera, justo por encima de la corriente de chorro y 30 veces más cerca que los satélites de órbita baja.”Mikkel Frandsen, fundador y director ejecutivo de Sceye
El director de tecnología de Sceye, Johnny Truong, describió el experimento con drones como un avance hacia una red de comunicaciones en tres dimensiones. La organización inversora Helena, que respaldó financieramente el proyecto, estima que la nave podría escalar hasta transportar cargas de 250 kilogramos, entre 25 y 50 veces más que otras plataformas estratosféricas comparables.
¿Cuánto falta para verlo en operación regular?
El ensayo se presentó como una demostración de concepto y no como un lanzamiento comercial. Sceye y SoftBank deberán ahora definir la frecuencia de vuelos, la regulación del espacio aéreo japonés para plataformas de gran altura y los costos operativos por hora de vuelo, datos que la compañía no difundió. La pregunta que nadie del conglomerado SoftBank ni de la dirigencia política japonesa se atrevió a responder es si esta tecnología llegará antes a las zonas rurales postergadas o quedará restringida a operaciones de emergencia que, como recordó la propia prueba, se activan después de un desastre y no antes.
