Veintisiete años después, "Prácticamente magia 2" se planta en la cima y deja atrás a su madre
La secuela con Sandra Bullock y Nicole Kidman arrancó mejor en la sala que la original de 1998 según el público y la crítica, aunque los números de la apertura no garantizan todavía el éxito comercial que Warner necesita.
La fila del sábado a la noche en el complejo de cines de Avenida fue una postal de época: parejas que se conocieron viendo la primera, madres que vinieron con sus hijas ya grandes y hasta un señor con remera de los Bulls que se sentó solo, pero tarareaba el tema de Stevie Nicks antes de que bajara la luz. Cuando el cartel de "Prácticamente magia 2" apareció en pantalla hubo un aplauso corto, casi contenido, como si la sala no terminara de creerse que la espera había terminado. Veintisiete años no son nada, decía el tango, y también son muchísimo.
Lo concreto es que la secuela llegó a los cines con números que mejoran los de la película original en casi todos los indicadores disponibles. En CinemaScore, ese sistema que encuesta al público apenas termina la función, la nueva entrega se llevó una B+. La primera, cuando se estrenó en 1998, se había quedado en B-. No es la A luminosa que distingue a los fenómenos absolutos, pero es una mejora clara respecto del punto de partida.
La crítica la recibió mejor, pero sin euforia
Los especialistas también ubican a la secuela un escalón arriba, aunque con un margen que deja poco margen para el entusiasmo. En Rotten Tomatoes, el 39 por ciento de las reseñas la considera positiva, frente al 31 por ciento que había cosechado la original. La diferencia existe, pero no alcanza para hablar de un respaldo contundente. Es, en todo caso, un aprobado con lo justo.
Hay un dato que conviene tener en cuenta antes de sacar conclusiones. La primera "Prácticamente magia" llegó a las salas sin fans previos a los que convocar: era una comedia de hadas con dos estrellas queribles, pero sin antecedentes de culto. La secuela, en cambio, mueve la puerta para un público que ya vio la original, la recuerda con cariño y, en muchos casos, la tiene como película de cabecera. Esa memoria tibia tiende a empujar hacia arriba las calificaciones del estreno.
La taquilla y la pregunta del millón
- La película lidera la recaudación en Estados Unidos durante su fin de semana de apertura.
- El presupuesto se ubica en 75 millones de dólares, una cifra exigente para una secuela que no es blockbuster de superhéroes.
- Para recuperar la inversión, los analistas marcan que los números deberán sostenerse varias semanas, no solo explotar el primer fin de semana.
- La primera entrega, que en su estreno no había funcionado en salas, construyó con los años un fandom muy fiel: pesa sobre la nueva la comparación con esa historia de resurrección tardía.
- El recorrido largo que tuvo la original como película de culto funciona como expectativa y también como techo: si la apertura es el techo, la secuela podría no repetir ese trayecto.
Queda, entonces, la pregunta que sobrevuela cualquier charla después de la función: ¿esta secuela puede hacer el mismo camino lento que hizo su madre, o sus números de estreno son lo más alto que va a llegar? Por ahora, el público que volvió a sentarse en la butaca la votó con una nota más alta que en 1998, y la crítica la miró con un ojo menos duro. No es poco. Pero en Warner saben que una B+ en CinemaScore no paga la factura por sí sola: hace falta que la gente siga volviendo, recomendándola, llevándola a las nuevas generaciones. Como en la primera, la verdadera prueba empieza el lunes, cuando las luces del estreno se apagan y empieza el rumor de boca en boca.
