Verano 2027: cómo armar el viaje al Caribe y a Brasil sin pagar de más, según la ruta y la compañía
Aerolíneas Argentinas anunció nuevas frecuencias a Cartagena, Curazao y Cabo Frío, pero los precios muestran diferencias de hasta el doble respecto de otras aerolíneas con escala. Una recorrida por los valores, los servicios y lo que todavía falta resolver para que el bolsillo del turista no quede atado al azar de la demanda.
La mañana en Buenos Aires se presenta templada, sin lluvia a la vista, y eso me deja la cabeza libre para meterme de lleno en un tema que, a esta altura del año, ya preocupa a medio país: cuánto va a costar subirse a un avión el próximo verano. Lo digo porque, mientras muchos argentinos empiezan a sobar las tarjetas y a comparar opciones, Aerolíneas Argentinas acaba de confirmar la ampliación de su red para la temporada 2027, con nuevas rutas que prometen más frecuencias hacia el Caribe y el litoral brasileño. La pregunta de siempre, sin embargo, sigue siendo la misma: cuánto sale cada pasaje, qué incluye y por qué la diferencia entre una compañía y otra puede llegar a ser tan marcada.
Curazao, el caso testigo de la brecha de precios
Tomemos Curazao como ejemplo, porque es uno de los destinos que la línea de bandera incorporó al esquema. Para viajar desde Buenos Aires del 2 al 7 de enero, la tarifa en clase Economy de Aerolíneas Argentinas parte de 2.578.251 pesos por persona, en un servicio directo. Ahora bien, para esas mismas fechas, Copa Airlines ofrece ida y vuelta desde 1.275.008 pesos, y Avianca, desde 1.799.133. La diferencia no es menor: hay más de un millón de pesos de brecha entre el vuelo sin escalas y las opciones que hacen escala, una aclaración que vale la pena repetir para no caer en comparaciones engañosas del surco a la góndola, como suele decirse cuando un producto luce caro pero la cadena que lo sostiene no termina de justificarse.
Brasil, donde la diferencia entre directas y con escala pesa fuerte
- Florianópolis: Aerolíneas vende pasajes directos desde 765.000 pesos por pasajero, mientras que GOL muestra una alternativa desde 369.302 pesos, con la salvedad de que se trata de una tarifa que puede incluir conexión.
- Río de Janeiro: las búsquedas para enero arrojan tarifas de Aerolíneas desde 1.190.000 pesos, sin escalas, frente a opciones de LATAM desde 432.837 pesos, que pueden incluir escala.
- Cabo Frío: el vuelo directo de Aerolíneas desde Buenos Aires, del 29 de enero al 19 de febrero, figura desde unos 854.000 pesos por persona. Para marzo aparecen valores desde 665.000 pesos. La nueva conexión desde Córdoba comenzará el 26 de diciembre de 2026 y tendrá dos servicios semanales.
- Cartagena: los pasajes de Aerolíneas parten de 1.414.834 pesos. LATAM tiene valores desde 1.270.000 pesos para el período del 26 de enero al 5 de febrero, y JetSMART, con escala, desde 948.395 pesos para el 30 de enero al 5 de febrero. La propia compañía aclara que estos importes no representan una comparación válida para un mismo viaje, porque corresponden a fechas distintas.
Más frecuencias, pero también más asientos en juego
La ampliación de la red, según lo informado por la propia empresa, no se limita a sumar destinos: Cartagena tendrá cinco frecuencias semanales desde el 1 de enero de 2027, mientras que Curazao comenzará al día siguiente con cuatro servicios, dos directos desde Ezeiza y dos con escala en Aruba, una operación que se extenderá hasta el 29 de marzo. Para enero, la compañía prevé ofrecer 1.508.834 asientos, un 13 por ciento más que en enero de 2026. Y entre los destinos con pasajes más altos aparece Punta Cana, con vuelos directos desde 2.398.949 pesos para el período del 3 al 10 de enero, y Cancún con opciones cercanas a 2.180.000 pesos para principios de ese mismo mes.
Lo que el Estado todavía no resolvió
Ahora bien, más allá de los números, hay una cuestión de fondo que sigue sin resolverse y que, como periodista, no puedo dejar de señalar: la diferencia de hasta el doble entre una tarifa directa y una con escala muestra que, en la práctica, el viajero argentino termina subsidiando con su bolsillo la comodidad de no hacer conexiones. Aerolíneas Argentinas lo dice con claridad cuando aclara que los valores cambian según la anticipación, la disponibilidad y la demanda, pero nadie explica por qué la política de precios de la compañía de bandera termina siendo, en muchos casos, la más cara del mercado para el mismo destino. Hasta que el Estado no transparente cómo se forman esos valores y qué papel cumple el subsidio cruzado al resto del negocio aerocomercial, planificar unas vacaciones afuera seguirá siendo, para las familias de clase media, un ejercicio de paciencia más que de planificación. Y eso, en un país con la inflación que arrastramos, es una cuenta pendiente que nadie quiere mirar de frente.
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