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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Wanda Nara se prueba el traje de protagonista en la pantalla grande y suma 10 kilos para meterse en Lucía

La mediática desembarca en el cine con una comedia romántica filmada en Montevideo, dirigida por Hernán Guerschuny y con Agustín Bernasconi como partenaire. Estrena el 22 de octubre.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 19 d
Wanda Nara se prueba el traje de protagonista en la pantalla grande y suma 10 kilos para meterse en Lucía

Les cuento de arranque lo que observé al repasar el material: el cielo de esta noticia está cargado de nubes de show business, aunque por ahora no trae la lluvia que cualquier espectador desprevenido podría esperar de un debut cinematográfico encabezado por una figura que, hasta acá, venía construyendo su imagen en otros escenarios. Lo que se viene es una comedia romántica con todas las reglas del género a la vista, pensada para que el público la reciba sin demasiadas preguntas previas y con la promesa de pasar un rato ameno en la sala.

La película lleva por título ¿Querés ser mi hijo? y tiene fecha confirmada de estreno para el 22 de octubre en salas argentinas, según se anunció junto con la difusión del primer tráiler. El punto de partida no podría ser más clásico: una mujer se presenta a una entrevista de trabajo, asegura tener un hijo de veintidós años para cubrir el perfil que la empresa busca y termina reclutando al vecino del piso de al lado para que se haga pasar por ese hijo en una jornada familiar. De ahí en más, la maquinaria del género se encarga del resto, incluida la aparición del romance entre los protagonistas, con una diferencia de edad de veinte años como condimento central.

Quién es quién y de qué va la historia

Wanda Nara interpreta a Lucía, una mujer de 42 años que descubre una infidelidad tras quince años de relación y queda, además de sin pareja, sin empleo. Tras la ruptura vuelve al departamento donde vivía cuando era soltera y allí se cruza con Javier, su vecino de 22 años, un joven cuya rutina, según la sinopsis oficial, incluye fiestas frecuentes. A partir de la mentira laboral, la convivencia entre ambos se va reacomodando hasta derivar en algo que la propia promo no intenta disimular: un vínculo amoroso atravesado por la diferencia generacional.

Rodaje, elenco y la elección de locación

La dirección quedó en manos de Hernán Guerschuny, que ya tiene varios títulos en su recorrido dentro del cine de comedia argentino. El rodaje se extendió durante tres semanas en Montevideo, Uruguay, y concluyó a comienzos de mayo. Se trata, además, de una nueva versión de una comedia mexicana homónima, dato que ayuda a entender por qué la historia respira estructuras del cine latinoamericano en clave de enredos y no de drama. Acompañan a Nara y a Agustín Bernasconi dos nombres de extensa trayectoria: Jean Pierre Noher y Charo López, ambos con un lugar propio en el reparto.

Lo que dijo Nara sobre su preparación

“Aumenté 10 kilos para interpretar a Lucía. Me preparé mucho.”Wanda Nara, en su cuenta de Instagram, al responder consultas de sus seguidores

La frase la pronunció la propia Wanda Nara durante la promoción que acompañó la salida del tráiler, cuando sus seguidores le preguntaron por la preparación para el personaje. A esa declaración se sumó otra en la que puso el foco en el grupo de trabajo, más que en el desafío actoral: “Pero lo que más me cautivó es el grupo humano que integra este proyecto”. Cuando le inquirieron por qué el papel le había exigido ese cambio físico, su respuesta fue escueta y enigmática: “Tenés que verla”, sin dar mayores precisiones sobre el vínculo entre esos kilos de más y la construcción del personaje.

Un estreno que también es operación de imagen

Mirado desde la vereda del campo, que es la que piso cada mañana cuando reviso el termómetro y el cielo antes de escribir, este desembarco cinematográfico no se entiende sin leer el calendario electoral que la propia Nara viene transitando en paralelo: la promoción se apoya en una comunidad digital enorme y activa, y el formato comedia romántica funciona como vehículo ideal para que esa audiencia vaya del living del hogar a la butaca del cine sin pedirle demasiado al género. La elección de Montevideo como locación, la presencia de Bernasconi como partenaire juvenil y la contratación de Guerschuny como director le dan al menos tres anclajes de oficio para que la apuesta no quede exclusivamente atada al factor mediático.

Quedan, como siempre en estos casos, dos frentes abiertos que el Estado y la industria todavía no terminan de resolver del todo: por un lado, la cantidad de películas argentinas que logran sostenerse en cartel más allá de la primera semana de estreno, algo que depende de políticas de exhibición y de apoyo que siguen sin consolidarse; por otro, el lugar que ocupan los debuts de figuras no actoras en un circuito que suele premiarlas en la previa y evaluarlas con mayor exigencia en la crítica posterior. Lo que ocurra con ¿Querés ser mi hijo? a partir del 22 de octubre será, también, un termómetro de ese mapa. Del living del celular a la sala, el recorrido ya está en marcha.

NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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