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Lunes, 19 de octubre de 2026
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Bill Gates reclamó desde el Vaticano que los gobiernos regulen la inteligencia artificial antes de que sea tarde

El fundador de Microsoft advirtió que, sin intervención estatal, las herramientas más potentes quedarán en manos de unos pocos y los riesgos —del cibercrimen al desempleo— se repartirán sobre todos. Reconoció, además, que buena parte de la clase política no entiende cómo funcionan esos sistemas.

Por Ramón AybarPolítica provincial · · hace 2 h
Bill Gates reclamó desde el Vaticano que los gobiernos regulen la inteligencia artificial antes de que sea tarde

El gobierno que relativice la inteligencia artificial como tema de agenda tendrá que empezar a desmentir a Bill Gates. Desde el Vaticano, el fundador de Microsoft sostuvo que el avance de esta tecnología no admite la pasividad de los Estados ni la confianza ciega en el mercado, y reclamó regulación pública, actores neutrales y un rediseño fiscal que contemple el reemplazo de trabajadores por máquinas.

Por qué esta vez es distinto, según el fundador de Microsoft

Gates describió a la inteligencia artificial como un fenómeno cualitativamente diferente de innovaciones previas. La comparó con la computadora personal o con Internet y aseguró que, en muchos planos, ya iguala o supera la cognición humana: produce textos, resuelve problemas lógicos y opera con lenguaje natural, capacidades que hasta ahora eran dominio exclusivo de las personas.

“Creo que no estamos prestando atención a los riesgos y que no estamos haciendo lo suficiente para minimizar los daños”Bill Gates

Qué pidió concretamente a los gobiernos

El planteo de Gates se apoyó en cuatro ejes:

  • Regulación estatal de la actividad, dado que, según dijo, el sector no puede autorregularse por sí solo.
  • Participación de actores neutrales, con los gobiernos como primera línea y con la sociedad civil como control complementario.
  • Capacitación de los funcionarios, porque reconoció que una porción significativa de quienes deben legislar no entiende con profundidad cómo funcionan estos sistemas.
  • Revisión del sistema tributario, para gravar de otra forma al trabajo que sea reemplazado por automatización y definir qué tareas deben quedar deliberadamente en manos humanas.

A esos puntos se sumó una advertencia poco cómoda para los.optimistas de Silicon Valley: en ausencia de intervención pública, las versiones más potentes de la inteligencia artificial se desarrollarán primero para quienes puedan pagarlas y no para quienes más las necesitan. La brecha, aseguró, no será solo económica sino también lingüística, porque los modelos se entrenan mayoritariamente en inglés y dejan en desventaja a miles de millones de personas que se comunican en otros idiomas.

Qué riesgos identificó y qué usos defendió

El fundador de Microsoft puso en primer plano el salto en sofisticación del cibercrimen: con la misma tecnología disponible se pueden multiplicar fraudes, deepfakes y campañas de desinformación, lo que vuelve indispensable el control estatal y la cooperación internacional. En paralelo, describió usos concretos en países de ingresos bajos y medios: un celular transformado en ecógrafo para médicos rurales, apoyo pedagógico personalizado para estudiantes con docentes saturados y recomendaciones agrícolas adaptadas al suelo y al clima de cada zona.

La advertencia de Gates reabre un debate que en la Argentina se suele postergar: cómo se regulan herramientas que ya están operando en bancos, en oficinas públicas y en empresas prestadoras de servicios, mientras el Congreso mantiene proyectos de ley cajoneados y la administración nacional avanza por decreto. La pregunta que nadie del oficialismo contesta es si el gobierno piensa abrir ese debate en serio o si prefiere seguir mirando cómo el mundo legisla primero, como ocurrió con la protección de datos.

RA
Ramón AybarPolítica provincial

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