Emmy 2026: la noche en que una mujer vuelve a tomar la palabra
La 78ª entrega se realiza el lunes en Los Ángeles con Mariska Hargitay como conductora, The Pitt al frente de las candidaturas y una camada de series que se pueden seguir desde la Argentina por streaming.
La alfombra roja del Peacock Theater de Los Ángeles empieza a desplegarse bajo un cielo que en esta parte de septiembre todavía carga el calor del verano californiano, y esa sola imagen ya marca el pulso de una noche distinta: el lunes 14 de septiembre se entrega la 78ª edición de los premios Emmy, con Mariska Hargitay como conductora, la primera mujer en ocupar ese rol en los últimos quince años, y con un puñado de series que llegan a la ceremonia después de haber reconfigurado la manera en que se cuenta el drama, la comedia y la miniserie en la pantalla contemporánea.
La transmisión en Estados Unidos comienza a las 20 por NBC y Peacock, mientras que en la Argentina la ceremonia se podrá seguir por TNT y HBO Max, lo que vuelve a poner a la pantalla chica y al streaming en el mismo idioma de una noche que suele definir el calendario de la industria audiovisual. Para quienes todavía no se subieron a alguna de las producciones nominadas, la buena noticia es que todas las candidatas a mejor drama, comedia y miniserie están disponibles en plataformas a las que se accede desde el país, de modo que la discusión previa puede transformarse, también, en una excusa para maratonear.
Drama médico y comedia récord
The Pitt es la serie más nominada de la velada, con 25 candidaturas, y propone una apuesta formal que ya quedó como marca de la temporada: contar una jornada en la sala de emergencias de un hospital de Pittsburgh casi en tiempo real, con Noah Wyle en el papel del doctor Michael Robinavitch y con el foco repartido entre la urgencia de los pacientes y el desgaste del personal de salud. En comedia, Hacks acumula 24 nominaciones, la mayor cantidad que obtuvo una producción del género en toda la historia del Emmy, y llega a su quinta y última temporada con Jean Smart y Hannah Einbinder: una cadena de noticias falsas que dan por muerta a la veterana comediante Deborah Vance la arrastra, junto a su guionista, de regreso a Las Vegas para proteger el legado construido durante décadas.
- The Pitt (HBO Max) - 25 nominaciones, favorita en drama.
- Hacks (HBO Max) - 24 nominaciones, récord histórico para una comedia.
- Abbott Elementary (Disney+) - quinta temporada.
- The Bear (Disney+) - cuarta entrega centrada en el chef Carmy Berzatto.
El rubro miniseries viene cargado: La maldición de Widow's Bay, en Apple TV, suma 19 candidaturas, y Pluribus, también en Apple TV, llega con 18, mientras que la segunda temporada de Bronca lidera ese formato con 16 nominaciones y se ve por Netflix, en una pulseada que vuelve a demostrar cómo las plataformas se reparten el mapa de las grandes apuestas seriadas del año.
Dramas con temporada nueva y viejas conocidas
Entre los dramas nominados, varias producciones presentan entregas frescas. La diplomática, en Netflix, estrena su tercera temporada con Keri Russell como la embajadora Kate Wyler, que debe enfrentar una nueva crisis internacional tras la muerte del presidente Rayburn. The Gilded Age, en HBO Max, llega a su tercera temporada en el Nueva York de fines del siglo XIX, con la pareja Russell consolidando su posición entre la élite. Paradise, en Disney+, regresa con Sterling K. Brown como Xavier Collins, que abandona el búnker para descubrir qué ocurrió en el mundo durante los tres años posteriores al evento conocido como El Día. Slow Horses, en Apple TV, sigue sumando capítulos con Gary Oldman al frente de un grupo de espías descartados por el servicio británico, en una de esas series que ya se convirtió en cita obligada para los amantes del género de inteligencia.
Yo, que sigo estas premiaciones desde hace años, confieso que esta edición me deja una sensación particular: la de estar viendo un mapa de la televisión que se redefine al mismo tiempo que se mira, con el streaming borrando fronteras y con una conductora que vuelve a abrir la puerta para que la palabra mujer, en este oficio, deje de ser la excepción. Falta, claro, que el Estado termine de resolver cómo se financian las producciones locales para que la Argentina no quede siempre del lado del público y nunca del lado del escenario.
