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Sábado, 17 de octubre de 2026
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En Plottier enseñan a multiplicar el sauce que casi nadie sabe que es nuestro

Un taller gratuito del CFPA Nº 1 propone reproducir el Sauce Criollo, la única especie de sauce originaria de Argentina, y devolver plantas al territorio patagónico.

Por Damián ChayleSociedad y vida cotidiana · · hace 38 d
En Plottier enseñan a multiplicar el sauce que casi nadie sabe que es nuestro

Acá arriba, cuando el sol cae de plano sobre la Ruta 22 y la térmica trepa sin aviso, cuesta creer que exista un árbol que lleve el nombre del país y que, sin embargo, casi nadie pueda identificarlo en la vereda. Esa es un poco la idea que mueve al Centro de Formación Profesional Agropecuario Nº 1 de Plottier, que el martes 8 de septiembre arranca un taller semanal y gratuito dedicado ni más ni menos que al Sauce Criollo, esa especie que muchos confunden con los sauces llorones importados que decoran plazas y rutas, pero que en realidad es la única originaria de Argentina.

La capacitación se repite todos los martes de 16 a 18 en la sede del CFPA, sobre Ruta 22, kilómetro 1232, y está a cargo del técnico forestal Julián Basile y la ingeniera agrónoma Gabriela Sotera. La propuesta apunta a algo bastante concreto: que cualquier vecino, productor o estudiante pueda aprender a reconocer un Salix humboldtiana en su entorno natural y, sobre todo, a multiplicarlo para que vuelva a crecer en el territorio.

Una especie que pasa desapercibida

Lejos de ser un detalle botánico, el desconocimiento del Sauce Criollo tiene consecuencias. Según me contaba Marisa, vecina de Plottier, mientras esperaba el colectivo en la puerta de la escuela, acá uno ve sauces por todos lados, pero si le preguntan cuál es el de acá, nadie sabe decirte. Y eso que es un árbol enorme, frondoso, que siempre estuvo al lado del río.

El taller está pensado justamente para revertir esa mirada. El programa arranca con una clase teórica sobre las características de la especie y avanza rápido hacia la práctica: recolección de estacas, armado de un estaquero y seguimiento del proceso de enraizamiento. También se incluye la observación de la planta en flor, para que los participantes aprendan a distinguirla cuando todavía está vestida de amarillo y no se confunda con las variedades ornamentales que vinieron de afuera.

  • Reconocer el Sauce Criollo en su entorno natural, especialmente durante la floración.
  • Recolectar estacas y armar un estaquero paso a paso.
  • Hacer el seguimiento del enraizamiento hasta obtener plantas listas para llevar al terreno.
  • Participar de un espacio que se proyecta como unidad productiva permanente dentro del CFPA.

La intención, me explicaba Horacio, productor rural de la zona, no se queda en la capacitación: la idea es consolidar un estaquero permanente como unidad didáctico-productiva, es decir, un lugar donde la formación y la producción de plantas convivan de manera continua. Las plantas que salgan de allí estarán destinadas a futuras acciones de plantación y recuperación ambiental en la región, algo que para muchas comunidades ribereñas significa volver a tener al árbol que siempre las acompañó junto al agua.

Antecedentes que respaldan la propuesta

No es la primera vez que se intenta. El INTA viene desarrollando en la Patagonia trabajos de rescate del Sauce Criollo basados en propagación vegetativa y cultivo en estaqueros, y durante 2026 se realizaron en Río Negro jornadas junto a escuelas y acciones de plantación en varias localidades. La experiencia acumulada muestra que, con acompañamiento técnico, es perfectamente viable recuperar la especie a escala local.

La convocatoria está abierta a vecinos, productores, estudiantes, organizaciones e instituciones que quieran sumarse. No hace falta tener experiencia previa, solo ganas de llevarse algo más que un folleto. Yo ya estoy anotándome, confiesa Susana, docente de la zona, porque siempre digo que en Patagonia cuidamos el ñire, el calafate y el maitén, y nos olvidamos de que tenemos un sauce que también es nuestro.

DC
Damián ChayleSociedad y vida cotidiana

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