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Sábado, 17 de octubre de 2026
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León XIV sigue su recuperación en el Gemelli y la gira por el Cono Sur pende de un hilo clínico

A dos días de la cirugía en el pulmón derecho, el Papa camina, come y oficia misa en el hospital; los médicos aclararon que volar antes de tiempo puede ser riesgoso y dejaron la decisión final del viaje en manos de los especialistas.

Por Damián ChayleSociedad y vida cotidiana · · hace 1 d
León XIV sigue su recuperación en el Gemelli y la gira por el Cono Sur pende de un hilo clínico

Acá arriba, donde el sol pega distinto y la vereda todavía tiene olor a café de mañana, uno se imagina al Papa León XIV asomado a la ventana del piso diez del hospital Gemelli, mirando los techos de Roma y tratando de juntar aire sin que le tire el pecho. La imagen parece lejana, pero sirve para entender lo que está pasando: a dos días de la operación en la que le sacaron el lóbulo inferior del pulmón derecho, los médicos confirmaron que el posoperatorio viene marchando dentro de lo esperado, aunque el sueño de pisar Uruguay, Argentina y Perú quedó, por ahora, suspendido en una autorización clínica que todavía no llegó.

La intervención se hizo el martes y duró unos tres horas en total, con unos noventa minutos de trabajo quirúrgico efectivo. Fue una cirugía videoasistida, bastante menos invasiva que las de antes, y el análisis de la muestra durante la operación ratificó lo que los estudios previos venían diciendo: un adenocarcinoma pulmonar, el tumor maligno más frecuente de los que se diagnostican en ese órgano. No hubo complicaciones y el pontífice despertó sin sobresaltos, según el parte difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede y firmado por los cirujanos Luigi Carbone y Stefano Margaritora.

Los controles del segundo día

Al día siguiente, los estudios de rutina dieron en blanco: la radiografía de tórax mostró buena recuperación del pulmón operado y los análisis de sangre salieron dentro de los parámetros normales. León XIV arrancó a caminar por la habitación, completó ejercicios de fisioterapia respiratoria y motora, retomó el desayuno y el almuerzo y, ya entrada la tarde, concelebró una misa en un espacio acondicionado del décimo piso del hospital. El jueves, el parte volvió a repetir la misma palabra, que en estos casos es casi una fórmula: la noche pasó sin incidentes y la rutina siguió adelante.

Por qué el avión es el problema

El cirujano Edoardo Mercadante fue quien explicó el punto más delicado del cuadro. Cuando uno sube a un avión, la cabina se presuriza, pero no como en la superficie: esa diferencia, sumada a las variaciones durante el vuelo, puede hacer que cualquier resto de aire que haya quedado en el tórax se hinche y termine provocando lo que en la jerga médica se llama neumotórax, algo que traducido al castellano de todos los días significa, lisa y llanamente, el colapso del pulmón recién operado. Es un riesgo que los médicos no están dispuestos a correr mientras la recuperación no esté firme, y por eso la gira quedó formalmente sujeta a la evolución clínica.

En ese terreno se movió también el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, que dejó la puerta entreabierta pero sin prometer nada. Dijo, con esa prudencia que se usa cuando uno no quiere ilusionar ni desilusionar, que si todo va bien y la situación se desarrolla como se predijo inicialmente, el viaje se llevará a cabo, y aclaró que la decisión final corresponde a los especialistas que están siguiendo al Papa día a día. La internación prevista en el Gemelli es de aproximadamente una semana, siempre y cuando la evolución no marque un paso en falso.

  • El Papa fue operado el martes en el hospital Gemelli de Roma y le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho por cirugía videoasistida.
  • El estudio histológico confirmó un adenocarcinoma pulmonar, el tumor maligno más frecuente en ese órgano.
  • Al segundo día del posoperatorio, la radiografía de tórax mostró buena recuperación y los análisis de sangre dieron normales.
  • Camina por la habitación, hace fisioterapia respiratoria y motora, retomó la alimentación habitual y concelebró una misa en el piso diez del hospital.
  • La internación prevista es de alrededor de una semana, sujeta a cómo marche la evolución.
  • El cirujano Edoardo Mercadante advirtió que volar antes de tiempo puede expandir aire residual en el tórax y provocar el colapso del pulmón operado.
  • El cardenal Pietro Parolin dijo que, si todo marcha como está previsto, el viaje se concretará, pero dejó la decisión final en manos del equipo médico.

Mientras tanto, en esta vereda de acá arriba, uno piensa en cómo se tejen las cosas: un tumor que se diagnostica a tiempo, una operación que sale bien y un viaje largamente anunciado que queda en stand by, esperando que el pecho del Papa se termine de acomodar. Como me dijo Roberto, un vecino de Cafayate que sigue las noticias por la radio de la cocina, acá uno aprende que las ganas y los papeles no siempre alcanzan: a veces hace falta que el cuerpo diga que sí. Y el cuerpo, por ahora, todavía no terminó de hablar.

DC
Damián ChayleSociedad y vida cotidiana

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