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Sábado, 17 de octubre de 2026
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La biografía de Moria Casán en Netflix quedó bajo fuego cruzado de los hijos de su exmarido

A menos de un mes del estreno, dos presentaciones judiciales por separado cuestionan cómo la serie retrató a Luis Vadalá y amenazan con extenderse a instancias civiles. Mientras una demanda ya tuvo su primera audiencia, la otra sumó al director del proyecto y espera citación para fines de septiembre.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 36 d
La biografía de Moria Casán en Netflix quedó bajo fuego cruzado de los hijos de su exmarido

En menos de un tiempo lógico para una producción de esta escala, la serie biográfica de Moria Casán que llegó a Netflix se encontró con un escenario que no estaba en el guion: dos hijos de Luis Vadalá, su exmarido, decidieron ir a la Justicia por separado y por motivos que, según ellos, no se agotan en lo artístico. Lo que arrancó como una demanda puntual empieza a parecerse a un expediente con varias carpetas abiertas.

Dos causas, dos tiempos distintos

Ingrid, una de las hijas de Vadalá, fue la primera en mover la pieza. Su causa ya pasó por la audiencia inicial y aguarda los próximos pasos procesales. Ramiro, su hermano, decidió correr por otra vereda y amplió el arco de los demandados: además de Netflix, la productora y la propia Moria Casán, incluyó a Javier Van de Couter, el director del proyecto. Para él todavía no hubo convocatoria formal, pero la primera audiencia quedó fijada para fines de septiembre.

  • Daño psicológico, daño moral y perjuicio a la imagen del padre, como tres ejes centrales del reclamo de Ramiro.
  • Pedido de resarcimiento económico, con monto a definir en una audiencia posterior, y exigencia de disculpas públicas.
  • La serie no nombra a Vadalá por su apellido: el personaje es identificado siempre por su nombre de pila.

El núcleo de la discusión no pasa por sacar la serie del catálogo. Los demandantes aclararon que no buscan que se editen escenas ni que se borre el material. Lo que buscan, en sus propios términos, es que se reconozca que la forma en que se contó a su padre habilitó lecturas públicas que, entienden, lesionan su memoria y la de la familia.

Qué escenas están en la mira

Según consta en la presentación, las objeciones se concentran en tres tipos de representaciones: situaciones de consumo de sustancias, escenas de violencia y un momento puntual donde el personaje aparece desnudo frente a una hija menor de edad. La lectura de los hijos es que esa combinación configuró un retrato que, más allá de la ficción, alimentó comentarios dañosos hacia la figura de Vadalá en redes y medios.

Desde el lado de Moria, el abogado César Carozza salió a marcar la cancha en el debate mediático. Cuestionó con ironía la objeción a una escena donde el personaje es presentado con un origen humilde y trabajo en mecánica, y lanzó una pregunta que se volvió eje de la discusión: "¿Y eso es menospreciar a alguien? ¿Ser mecánico es despreciar a alguien?". La defensa eligió correr el foco del reclamo judicial hacia el terreno simbólico: si el retrato de un hombre común se vuelve agravio, qué margen queda para contar una vida sin pedir permiso a cada vecino del protagonista.

“Lo que está en juego no es sólo plata: es hasta dónde puede llegar una cámara cuando el guion se cruza con personas que nunca firmaron un release.”Lectura que sobrevuela el expediente

Un dato incómodo para los demandantes

Hay un antecedente que complica la lectura de las demandas. En 2007, el propio Luis Vadalá ingresó al reality Gran Hermano Famosos y permaneció allí con cámaras activas las 24 horas. Varios de los episodios que la serie actual pone en pantalla fueron relatados por él en primera persona, en vivo, ante un país entero. Esa coincidencia no anula el reclamo legal, pero lo vuelve más difícil de sostener en el terreno de la afectación íntima y, sobre todo, abre un flanco que seguramente será explotado por las defensas: ¿qué parte del dolor se reclama cuando buena parte de lo mostrado ya fue contado por el propio interesado?

Mientras la Justicia define audiencias y montos, la serie sigue acumulando reproducciones y la pregunta de fondo queda flotando: si una producción biográfica necesita un permiso formal cada vez que roza a alguien del entorno del protagonista, el género entero empieza a quedar atado de pies y manos. La causa abierta entre Netflix, la productora, Moria Casán y los hijos de Vadalá promete ser, más allá del veredicto, un caso testigo para próximas ficciones que se animen a pisar el terreno de lo real.

NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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