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Domingo, 18 de octubre de 2026
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Street Fighter vuelve al cine y, aunque no convence, le gana por goleada a sus dos adaptaciones anteriores

La versión 2026 dirigida por Kitao Sakurai cosecha un 41% de críticas positivas en Rotten Tomatoes y un 6,3 en IMDB, y deja muy atrás a las películas de 1994 y 2009. Aun así, el porcentaje de aprobación sigue siendo bajo y reabre el debate sobre si los videojuegos de pelea pueden funcionar en la pantalla grande.

Por Norma SeguraVitivinicultura y campo · · hace 57 min
Street Fighter vuelve al cine y, aunque no convence, le gana por goleada a sus dos adaptaciones anteriores

La tercera vez parece haber sido la vencida, al menos en términos relativos. La nueva adaptación cinematográfica de Street Fighter, basada en el clásico videojuego de peleas de la japonesa Capcom y estrenada en 2026 bajo la dirección de Kitao Sakurai, se convirtió en la mejor recibida por la crítica especializada entre las tres versiones que la franquicia llevó hasta ahora a la pantalla grande. Con un 41% de críticas favorables en Rotten Tomatoes y una calificación promedio de 6,3 sobre 10 en IMDB, la película queda lejos de ser un éxito rotundo, pero supera con margen a sus dos antecesoras, que habían dejado al personaje colectivo de Ryu, Ken y compañía en un lugar bastante incómodo dentro de la historia de las adaptaciones de videojuegos.

Una comparación que duele para las versiones anteriores

Para dimensionar lo que significa ese 41%, conviene mirar la tabla completa. Street Fighter: La leyenda, la producción de 2009 que tuvo a Kristin Kreuk como protagonista, registra apenas un 3% de aprobación en Rotten Tomatoes, un número que la convierte en una de las películas peor evaluadas de su época. La versión original de 1994, aquella que contó con Jean-Claude Van Damme en el rol protagónico y que durante años fue recordada más por sus exageraciones que por su calidad, había quedado en un 20% de críticas positivas. Es decir: la nueva entrega duplica el porcentaje de la de Van Damme y multiplica por más de trece el de la de 2009.

Del lado del público, las cosas están más parejas. Tanto la película de 2026 como la de 1994 obtuvieron una calificación B- en CinemaScore, el sistema que mide la reacción de los espectadores en la salida de las salas, lo que sugiere una recepción tibia en las butacas más allá de los papeles. La diferencia aparece en IMDB, donde los usuarios le ponen un 6,3 a la nueva entrega, un 4,2 a la de 1994 y un 3,7 a la de 2009. La lectura es clara: la prensa recibió mejor a Sakurai que a sus antecesores, y la audiencia también, aunque sin demasiada euforia.

¿Un problema de origen

Más allá de los números, el cuadro general deja una pregunta incómoda sobre la mesa. Adaptar un videojuego de peleas al cine implica comprimir en dos horas algo que en su formato original se disfruta por entregas, con combos, contragolpes y una curva de aprendizaje que forma parte de la diversión. Cuando eso se traduce a una trama lineal con actores de carne y hueso, el resultado suele chocar contra la lógica del espectador, que ya conoce a los personajes de otra manera. Que la mejor entrega de la saga apenas pase el 40% de aprobación habla de un techo que la franquicia todavía no logra romper.

  • La película de 2026, dirigida por Kitao Sakurai, alcanza un 41% de críticas positivas en Rotten Tomatoes y un 6,3 sobre 10 en IMDB.
  • La versión de 1994, con Jean-Claude Van Damme, registra un 20% en Rotten Tomatoes y un 4,2 en IMDB.
  • La versión de 2009, con Kristin Kreuk, acumula apenas un 3% en Rotten Tomatoes y un 3,7 en IMDB.
  • En CinemaScore, las películas de 1994 y 2026 comparten una nota B-, lo que muestra una recepción tibia del público en salas.
  • El debut en taquilla fue sólido, aunque el material difundido no precisa cifras concretas de recaudación.

Por ahora, la entrega de Sakurai se queda con un título modesto pero simbólico: es la menos mala de las adaptaciones cinematográficas de la saga. El desafío para Capcom y para Hollywood, si es que quieren volver a intentarlo, será convertir ese 41% en algo que realmente haga ruido. Mientras tanto, quienes crecieron golpeando botones frente al televisor miran de reojo cada nuevo anuncio y, casi siempre, terminan prefiriendo el juego original.

NS
Norma SeguraVitivinicultura y campo

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