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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Manu Fanego y la costumbre que le dejó su padre antes de cada función

A dos años de la muerte de Daniel Fanego, su hijo repasó el aprendizaje que aún lo acompaña cada vez que sale a escena y compartió imágenes que recorren su infancia, su carrera y la herencia teatral que mantienen viva los recuerdos en familia.

Por Marisol AndradaCultura y espectáculos · · hace 26 d
Manu Fanego y la costumbre que le dejó su padre antes de cada función

Antes de salir a escena, Manu Fanego golpea las tablas del escenario con el pie. Es un gesto chiquito, casi un tic, que le quedó de su viejo y que esta semana volvió a la conversación cuando se cumplieron dos años de la muerte de Daniel Fanego. El actor lo contó desde sus redes, en un posteo cargado de fotos viejas y nuevas que funcionan, en realidad, como una carta de amor.

Un rito heredado en cada función

Ese golpecito en el piso no es superstición ni manía de actor. Es, según contó Manu, una manera de saludar a su padre antes de cada función. Una forma de llevarlo al escenario sin que esté en el escenario. A Daniel Fanego lo vemos en la marquesina de muchos teatros y en la memoria de miles de espectadores, pero su hijo lo lleva, sobre todo, en ese detalle: cada noche, antes de que se abra el telón, abajo, donde nadie lo ve, papá está.

El vínculo teatral entre los dos tuvo una experiencia compartida que ellos mismos se encargaron de recordar. En 2012, padre e hijo coincidieron en El vuelo del Cóndor, dentro del ciclo Teatro por la Identidad, donde interpretaron distintas etapas de la vida de Pablo Podestá. Tiempo después, Manu describió ese trabajo como una experiencia única, de esas que a un actor le cambian algo por dentro.

Recuerdos que vienen de la escuela

El álbum que armó Manu para el homenaje también se mete en un antes todavía más lejano: la actuación escolar por el Día de la Bandera. Para esa ocasión, el pequeño Manu tuvo a su padre como director de escena casero. Daniel lo ayudó a preparar el personaje, a practicar el texto y a resolver la caracterización, con un método bien de casa: talco para simular canas y bigotes postizos. El actor recordó incluso el olor del mastik, el adhesivo que se usa para fijar los elementos del maquillaje teatral sobre la piel.

Las fotos recorren toda una vida compartida. Hay un abrazo de Daniel con Manu de chico, una imagen del actor con sus propios hijos y otra de padre e hijo caminando por la playa. El recorrido cierra con un retrato tomado poco antes del fallecimiento, el último registro de una historia en común.

“Cada día siento más amor y agradecimiento por haberlo tenido como papá.”Manu Fanego

Una mesa para dos

En el mismo mensaje, Manu anunció que tenía pensado almorzarse con su hermana Camila para charlar largo y tendido sobre Daniel. Una mesa familiar como quien vuelve a una tournée ya sin el jefe de la troupe, pero con la troupe entera sentada a la redonda, recordándolo.

Daniel Fanego murió el 19 de septiembre de 2024, a los 69 años, en su casa y rodeado de sus seres queridos. Su trayectoria incluyó trabajos en teatro, cine y televisión, y títulos que se instalaron en la memoria colectiva, como El marginal, El reino, Resistiré, Luna de Avellaneda y El Ángel. Los que lo vimos en una butaca sabemos que su herencia artística es enorme. La que cuenta su hijo, en cambio, es la que se transmite a la hora de subir el telón: un golpe en las tablas y a escena.

Y ahora me toca a mí, querido lector, devolverte la pelota: ¿qué trabajo de Daniel Fanego recordás especialmente? Yo, mientras escribo, me quedo pensando en aquella vez que lo vi en una sala chica de San Telmo y entendí, sin que hiciera falta ninguna explicación, de dónde le viene a Manu ese modo de pararse frente al público.

MA
Marisol AndradaCultura y espectáculos

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