Platense se despidió de la Libertadores con victoria y la garganta abierta: el 2-1 no le alcanzó ante Fluminense
El Calamar ganó en Vicente López con goles de Mainero y Sepúlveda, pero la derrota 2-0 en el Maracaná lo dejó afuera en los cuartos. Lo decidió un contragolpe de Canobbio en el segundo tiempo. Una eliminación que duele, pero que deja al equipo de Palermo de pie.
Lo vi y lo vimos todos: Platense se quedó a un gol de la hazaña. Le ganó 2 a 1 a Fluminense en la vuelta de los cuartos de final de la Copa Libertadores, en Vicente López, pero el 2-0 en contra del partido de ida en el Maracaná fue una mochila demasiado pesada. El Calamar se despidió del torneo con la frente alta, aunque con ese gusto amargo que deja quedar eliminado después de haberlo peleado hasta el último minuto.
Un primer tiempo para soñar
El equipo de Martín Palermo salió a comerse la cancha. A los 29, el Mainero apareció tras un despeje corto de Millán y sacó un remate bajo que se desvió antes de meterse. Gol y desahogo. A los 47, ya con el reloj cumplido, el mismo Mainero levantó un centro desde la izquierda y Sepúlveda ganó de cabeza por el segundo palo para el 2-0. En cinco minutos, el Calamar había borrado la diferencia y la serie estaba 2-2. El entretiembro fue una fiesta.
- 29' PT: Mainero aprovecha un rechazo corto de Millán y define abajo. La pelota se desvía y se mete.
- 47' PT: Centro de Mainero y cabezazo de Sepúlveda por el segundo palo. 2-0 parcial y serie igualada.
- Entretiempo: Platense llegó con la ilusión de darlo vuelta desde el vestuario.
El gol que cortó la ilusión
En el segundo tiempo llegó la jugada que definió la serie. Una pérdida de Pablo Ferreira en la salida, contragolpe letal de Fluminense, y Agustín Canobbio armó un enganche dentro del área para descontar. Lo vimos todos: ahí murió la ilusión del Calamar. Los brasileños, con la serie 3-2 a favor en el global, se plantaron atrás y empezaron a manejar los tiempos.
Platense fue con todo en busca del gol que llevaba la definición a los penales. Fábio se lo sacó a Vázquez en un cabezazo y Mateo Mendia tomó el rebote, pero estaba en posición prohibida. Del otro lado, el gigante Hulk tuvo la suya y la tiró por arriba del travesaño. Los cinco minutos de descuento pasaron sin que la pelota volviera a besar la red del lado que el Calamar necesitaba.
Me quedo con esto: Platense dejó la Libertadores, pero no se va con la cabeza baja. Le hizo dos goles a un Fluminense que venía de ganarle 2-0 en el Maracaná, con goles de Nonato y Hulk. La eliminatoria se define por detalles, y esta vez el detalle fue el contragolpe de Canobbio. Palermo se va con el reconocimiento de la gente, que despidió al equipo con aplausos.
Y ahora, a pensar en el torneo local. El viernes Platense visita a Central Córdoba por la fecha del Clausura, mientras que el domingo Fluminense ya empieza a pensar en las semifinales de la Copa Libertadores. Así sigue el fin de semana para los dos.
