Septiembre llega con tres vueltas de calendario para los jubilados con DNI terminado en 4 y un ajuste que apenas empata la inflación
La ANSES repartirá los pagos en tres fechas según el tipo de prestación: el 10 para Pensiones No Contributivas, el 14 para haberes mínimos y el 24 para jubilaciones superiores. El incremento del 2,11% reproduce la variación de precios de julio y deja al descubierto la discusión de fondo sobre un bono de 70.000 pesos que lleva más de dos años sin moverse.
Cuando uno mira el almanaque previsional de este septiembre, la primera sensación no es de alivio sino de perplejidad: a un jubilado que terminó su DNI en 4 le puede tocar cobrar hasta en tres fechas distintas dentro del mismo mes, dependiendo de qué prestación perciba. Es que la lógica del calendario escalonado de la ANSES volvió a separar a los beneficiarios en tramos, y septiembre no es la excepción. Quienes cobran Pensiones No Contributivas tienen fecha para el jueves 10; los titulares de jubilaciones y pensiones que no superan el haber mínimo pasan por caja el lunes 14; y los que perciben un haber superior al mínimo deben aguardar hasta el jueves 24. Tres ventanas, tres reglas, una misma incertidumbre que se repite cada mes para más de un argentino de nuestra franja etaria, la que va de los 40 a los 60 y que mira con atención el ingreso de sus padres o de ellos mismos en el corto plazo.
Un ajuste del 2,11% que replica la inflación de julio
El dato saliente del mes es la actualización de haberes en un 2,11%, cifra que responde a la variación de precios registrada en julio y que se obtiene tomando el índice de inflación con dos decimales. Es el mecanismo mensual que ya conocemos: cada vez que el INDEC publica el dato, la movilidad previsional se acomoda de manera automática. La pregunta que sobrevuela cualquier cálculo en la mesa familiar es si ese 2,11% alcanza para reponer lo que subieron los alimentos, los medicamentos o los servicios en el último tramo. Por la forma en que está construida la fórmula, la respuesta queda atada al índice y no a la composición real de la canasta de los adultos mayores.
Al haber mensual se le sigue sumando un bono extraordinario de 70.000 pesos, que se acredita junto con el cobro habitual. Esa cifra no registra cambios desde hace más de dos años, lo que en términos reales significa un deterioro marcado del poder de compra del refuerzo. Lo perciben en su totalidad quienes cobran el haber mínimo, las pensiones no contributivas y la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM). Para los beneficiarios con haberes más altos, el bono se aplica en forma proporcional hasta un tope de 498.633,20 pesos.
Cómo se reparte el cobro según la terminación del DNI
- Pensiones No Contributivas: jueves 10 de septiembre.
- Jubilaciones y pensiones con haber mínimo: lunes 14 de septiembre.
- Jubilaciones superiores al haber mínimo: jueves 24 de septiembre.
- Bono extraordinario: 70.000 pesos para mínimos, PNC y PUAM; proporcional hasta 498.633,20 pesos para haberes más altos.
- Actualización del mes: 2,11%, en línea con la inflación de julio.
El calendario escalonado que aplica la ANSES apunta, según el propio organismo, a distribuir los fondos de manera ordenada a lo largo del mes y a evitar congestionamientos en las entidades bancarias. Quienes necesiten confirmar la fecha exacta pueden consultarla en el sitio oficial de la ANSES, ingresando con CUIL y clave de la Seguridad Social. La operatoria es la misma de siempre, pero cada vez más jubilados se acercan a la ventanilla con la misma pregunta que uno escucha en cualquier cola: si este mes alcanza para llegar a fin de mes, qué medicamento se va a postergar o qué cuenta se va a pagar dos semanas más tarde.
Queda flotando, del surco a la góndola de la política previsional, lo que el Estado todavía no resolvió: un bono que lleva más de dos años congelado en 70.000 pesos mientras la inflación acumulada lo licuó por completo, una fórmula de movilidad que replica el índice general pero no contempla la canasta específica de los adultos mayores, y un calendario que obliga a los beneficiarios a aprenderse de memoria tres cronogramas distintos. Para los jubilados con DNI terminado en 4, septiembre ofrece tres fechas de cobro, un ajuste automático y la certeza de que la discusión de fondo, la del poder adquisitivo real, seguirá esperando.
