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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Tres de cada cuatro hogares con tensiones financieras apelaron al crédito para costear comida o alquiler

Un relevamiento de Inteligencia Analítica muestra que el 76,5% de las familias endeudadas sostuvo gastos básicos con préstamos; en los ingresos más bajos la proporción trepa al 90% y aparecen los prestamistas informales con tasas superiores al 12% mensual.

Por Verónica NievaEconomía y comercio · · hace 41 d
Tres de cada cuatro hogares con tensiones financieras apelaron al crédito para costear comida o alquiler

El 76,5% de los hogares argentinos que destinan más del 10% de sus ingresos al pago de compromisos financieros recurrió a algún tipo de crédito para cubrir gastos básicos como alimentos, servicios o vivienda, según el último relevamiento de la consultora Inteligencia Analítica. En el universo estudiado, el 77,2% tomó un préstamo nuevo para cancelar uno anterior y el 62,1% acumula al menos un vencimiento impago, una fotografía que describe con claridad el estado de fragilidad de las finanzas familiares en el cierre del corriente ciclo.

Vamos a los números. La comparación interanual muestra un deterioro sostenido: en el segmento que más comprometía su ingreso con deudas, el porcentaje que financia necesidades cotidianas mediante crédito pasó del orden del 70% al 76,5% relevado, mientras que la proporción que tomaba un préstamo para pagar otro ascendió diez puntos en los últimos doce meses. La consultora atribuyó la suba a la pérdida de poder adquisitivo del salario frente a la dinámica de precios de los alimentos y de los alquileres, dos rubros que concentran la mayor parte del endeudamiento registrado.

El detalle por motivo de endeudamiento

  • Alimentos y productos básicos: 44,5% de los hogares endeudados.
  • Servicios, impuestos, alquiler o expensas: 32%.
  • Salud y educación: 5,5%.
  • Ropa, calzado y artículos para el hogar: 5,1%.
  • Otros destinos, incluidos gastos en recreación y electrodomésticos, completan el 13,9% restante.

El estudio también puso la lupa sobre la carga que representan las cuotas en el ingreso disponible. El 56,2% de las familias endeudadas compromete el 40% o más de sus ingresos mensuales en el pago de intereses y capitales, un umbral que los especialistas consideran crítico porque deja poco margen para imprevistos. En paralelo, el 38,16% de los encuestados reconoció que sus ingresos no alcanzan para cubrir las necesidades básicas y el 29,1% dijo llegar justo a fin de mes; en conjunto, el 86,4% no logra solventar la totalidad de los gastos del hogar sin asistencia financiera.

El mapa de los instrumentos y de los prestamistas

La elección del instrumento varía según el nivel de ingreso. En la clase media baja y media predominan las tarjetas de crédito bancarias, los préstamos personales de entidades financieras y las líneas ofrecidas por billeteras virtuales. Entre quienes perciben menos de 600.000 pesos mensuales la composición se modifica: ganan terreno los préstamos dentro del círculo familiar y los prestamistas informales, que pueden cobrar tasas superiores al 12% mensual por créditos de montos pequeños, de acuerdo con los casos relevados por la consultora.

“Tomo deuda para pagar alimentos, para pagar servicios. Al mes siguiente la situación no mejoró, no la puedo pagar y tengo que seguir pagando los alimentos y los servicios. Tomo otro préstamo para pagar interés sobre interés.”Juan Manuel Escolar, integrante del equipo que elaboró el informe de Inteligencia Analítica

Qué le cambia al bolsillo de una familia del norte

Para una familia tipo del norte argentino, con dos adultos y dos menores a cargo, la lectura de los datos resulta directa: cuando el ingreso queda por debajo del umbral de los 600.000 pesos mensuales, la probabilidad de recurrir a un crédito para llegar a fin de mes supera el 90%, y el costo financiero de esa decisión puede insumir más de la mitad del sueldo en cuotas. La consecuencia concreta es una espiral de refinanciaciones que, según Escolar, perpetúa la dependencia del crédito y deteriora mes a mes la capacidad de ahorro de los hogares, sin señales de alivio en el corto plazo.

VN
Verónica NievaEconomía y comercio

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