Apple incorpora una revisión de cajas cerradas para frenar el fraude en las devoluciones
El sistema comenzó a utilizarse en octubre de 2026 y permite comprobar el contenido de los paquetes devueltos sin romper el sello. En principio, se aplica a los teléfonos iPhone.
Desde principios de octubre de 2026, las tiendas de Apple utilizan un sistema de inspección que permite revisar el contenido de las cajas devueltas sin abrirlas. La medida busca detectar faltantes o reemplazos de productos y, al mismo tiempo, conservar cerrados los paquetes que pueden volver a ponerse a la venta.
La maniobra que la empresa procura identificar consiste en comprar un dispositivo, retirar accesorios o componentes internos y devolver el embalaje con apariencia de intacto. También puede ocurrir que el equipo original sea sustituido por otro. Cuando estas operaciones se repiten en distintos locales y con diversos productos, los artículos extraídos pueden alimentar circuitos de reventa.
Una comprobación sin romper el sello
Hasta la incorporación del sistema, el personal debía abrir incluso las cajas que parecían no haber sido manipuladas para verificar su contenido. Esa revisión tenía una consecuencia comercial: una vez roto el sello, el producto ya no podía ofrecerse como una unidad nueva, aun cuando estuviera en perfecto estado.
La nueva herramienta permite comprobar si el dispositivo y sus accesorios coinciden con el contenido esperado y si el equipo está en condiciones de regresar al inventario para su venta directa. De ese modo, los paquetes con problemas confirmados pueden enviarse al depósito, en lugar de derivar por precaución todas las devoluciones.
La tecnología se apoya en Presto, el sistema que Apple ya emplea para actualizar el sistema operativo de los teléfonos iPhone mientras permanecen en sus cajas. La nueva aplicación traslada esa capacidad a la revisión física del contenido. Por ahora, su uso está orientado a las devoluciones de iPhone, aunque podría extenderse a las computadoras Mac y las tabletas iPad.
El procedimiento no impide que se produzca la manipulación inicial, pero apunta a reducir el tiempo y el costo de las verificaciones en las tiendas, además de evitar la apertura innecesaria de paquetes aptos para la venta.
Verónica Nieva, Economía y comercio.
