Cada miércoles, un abuelo llega con algo que mide lo mismo que su nieta
Desde la semana 11 de embarazo, Alejandro compra un objeto cotidiano según la comparación de la app y se lo lleva a su hija Carolina. Lo que empezó como un chiste familiar ya tiene miles de seguidores.
Hay gestos que nacen de la nada y terminan ocupando un lugar central en una familia. Esta historia empezó con una captura de pantalla, de esas que uno recibe sin pensar demasiado, y hoy tiene su propio calendario, con fecha de entrega fija y un destinatario que no falla nunca. Yo la conocí como se conocen las buenas noticias, por casualidad, y me quedé escuchándola un buen rato.
Muchas aplicaciones de seguimiento del embarazo describen el crecimiento del bebé comparándolo con objetos de tamaño aproximado: una arveja, una papa, una calabaza. Para la mayoría de las familias esas comparaciones se quedan en el teléfono. Para Carolina, de 33 años, y su padre Alejandro, de 67, se transformaron en el punto de partida de una costumbre que ya lleva varias semanas y que, según cuentan, no piensa parar.
Todo arrancó en la semana 11
Carolina mandó al grupo familiar una captura de la app que indicaba que el bebé medía como un macarrón. Esa misma noche, en la cena, Alejandro apareció con una caja de alfajorcitos de maicena. Según explicó él mismo, eran "los macarrones argentinos". Podría haber sido una broma de una noche, pero el miércoles siguiente volvió a tocar el timbre, esta vez con unos Havannets en la mano.
Las reglas del juego
El funcionamiento es simple, aunque exige bastante. Carolina le manda la comparación el mismo miércoles, sin avisarle antes, y Alejandro tiene que salir a buscar el objeto ese día. Si no lo consigue, se arregla para traer algo de medidas parecidas. Cuando la app señaló un huevo de Pascua de dimensiones específicas, llegó con un patito de peluche calculado al centímetro.
La lista acumulada ya es larga. Entre los objetos que fueron llegando aparecen:
- Alfajores de maicena y Havannets
- Cupcakes, un scone de queso y waffles
- Cookies, bananas y una palta
- Una papa y un gatito de peluche
- Croissants rellenos de dulce de leche y choclos
Con el paso de las semanas, algunos objetos se volvieron más difíciles de conseguir, pero el abuelo no faltó ningún miércoles. Carolina comparte cada visita en su cuenta de Instagram y los seguidores, que ya son miles, esperan la entrega y dejan comentarios celebrando el gesto. Esa reacción acompañó lo que ya pasaba puertas adentro: cuando la pareja anunció el embarazo, la sorpresa fue tan unánime que la bebé recibió el apodo "Sorpresita" antes de nacer.
La niña, primera hija de Carolina y primera nieta de la familia, está prevista para el 3 de marzo de 2027. Hasta entonces, los miércoles que faltan ya tienen dueño.
“Los macarrones argentinos.”Alejandro, abuelo de Sorpresita
