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Sábado, 17 de octubre de 2026
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Mafalda espera en la vereda: una recorrida por San Telmo entre la estatua, la feria y el humor de Quino

La esquina de Chile y Defensa se volvió un punto de encuentro para turistas y vecinos que buscan una foto con la nena criada por Quino. La caminata puede combinarse con el paseo dominical por Defensa, donde su imagen aparece en cerámicas, mates y muñecas tejidas, con un toque de paciencia para la fila y un consejo: no todo lo que dice Mafalda en los souvenirs es realmente de Mafalda.

Por Damián ChayleSociedad y vida cotidiana · · hace 13 d
Mafalda espera en la vereda: una recorrida por San Telmo entre la estatua, la feria y el humor de Quino

Acá arriba, en el sur de la ciudad, el sol de la mañana pega fuerte sobre las veredas de San Telmo y termina dibujando una sombra conocida sobre la esquina de Chile y Defensa. Es la silueta de Mafalda, la nena de pelo negro y miradafilosa que Joaquín Salvador Lavado, Quino, puso a caminar por el mundo hace ya varias décadas y que hoy,convertida en estatua de bronce, se ofrece como punto de encuentro para turistas y vecinos que llegan con la cámara lista, con el celular en la mano, y con esa sonrisa medio tímida que se nosarma cuando uno se cruza con un personaje que leyó de chico. La esquina funciona como una especie de mojón afectivo dentro delPaseo de la Historieta, ese circuito porteño que va sembrando personajes por las calles del barrio como si fueranárboles de un paisaje propio, y la verdad es que pocas paradas convocan tanta gente como esta, así que vale la pena llegar con algo de tiempo y con la idea de que la foto puede llevar un rato.

Y acá viene lo lindo: la visita a la estatua se puede combinar con la feria dominical de San Telmo, que se estira sobre la calle Defensa y que, cada domingo, transforma la cuadra en una suerte de mercado de las maravillas para curiosos, con puestos de antigüedades, artesanías, y por supuesto, con el universo de Mafalda filtrándose en objetos de todo tipo, desde cerámicas pintadas a mano hasta mates con su cara, cuadernos, imanes y esas muñecas tejidas que parecen salidas de la mismatira cómica, de manera que la caminata termina siendo un recorrido que mezcla historieta, recuerdo y paseo barrial, y que permite al visitante meterse de lleno en el barrio mientras busca el ángulo justo para la postal.

Cómo armar la salida paso a paso

  • Llegar hasta la esquina de Chile y Defensa, que es la dirección concreta para encontrar la estatua de Mafalda y tomarse la foto clásica con el personaje sentado en su banco.
  • Tomarse un rato para la fila: la esquina reúne a varios visitantes que esperan su turno para posar, así que conviene contemplarla al armar la recorrida y no apurar los tiempos.
  • Bajar por Defensa con la feria ya montada: ahí aparecen los puestos con la imagen de Mafalda en distintos materiales, desde cerámica hasta tejido, y se puede llevar algún recuerdo del paseo.
  • Mirar con atención lo que se compra: en la zona circulan artículos oficiales junto con otros que le ponen al personaje frases que Quino no escribió, así que reconocer su cara no siempre garantiza que el mensaje sea auténtico.
  • Estar atento a los comercios cercanos: algunos locales instalaron estatuas propias, de modo que la figura de Mafalda puede aparecer más de una vez a lo largo de la caminata y suma oportunidades para la foto.
  • Cerrar la recorrida reconociendo al elenco completo: Felipe, Manolito, Susanita, Miguelito, Guille y Libertad forman parte del universo de la historieta y suelen aparecer en los puestos y en las paredes del barrio.

Ahora bien, vale detenerse en un detalle que me parece importante y que a veces se pasa por alto en medio del entusiasmo del souvenir, y es que entre los objetos que se ofrecen en la feria hay una diferencia que conviene tener clara, porque reconocer la cara de Mafalda en un mate o en una remera no significa automáticamente que la frase que lleva impresa haya salido de la pluma de Quino, ya que con los años se fue armando un repertorio de supuestas sentencias del personaje que circulan en redes y en mercadería y que en realidad nadie encuentra en las tiras originales, y eso no le quita magia al paseo pero sí le pide al visitante un poquito de ojo crítico, porque parte del encanto de Mafalda está justamente en su humor, en su manera de mirar el mundo, y eso se cuida mejor cuando uno distingue lo que Quino escribió de lo que le fue agregando el tiempo.

El barrio, mientras tanto, sigue haciendo lo suyo, con sus calles empedradas, sus fachadas coloniales, y un movimiento de gente que va y viene entre Defensa y las calles paralelas, y en ese ir y venir la historieta aparece una y otra vez, como si San Telmo se hubiera propuesto ser una especie de gran escenario al aire libre para los personajes de Quino, y la verdad es que lo logra, porque uno termina caminando por la zona con la sensación de estar leyendo una tira cómica dibujada sobre la ciudad misma, con veredas que hacen de cuadro y balcones que hacen de viñeta, y en el centro de todo, sentada en su banco de la esquina, Mafalda sigue mirando con esa expresión que parece preguntarle a cada uno qué piensa hacer con el mundo.

“Para mí lo que distingue a Mafalda es la complejidad de sus personajes, cómo cada uno piensa el mundo de una manera distinta, y cómo Quino fue incorporando los asuntos del mundo a las tiras.”Tute, humorista gráfico
DC
Damián ChayleSociedad y vida cotidiana

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