A 470 kilómetros de Neuquén capital: el Bosque de Arrayanes concentra la mancha continua más visitada de Quetrihué
El arrayán, especie endémica del bosque andino-patagónico, alcanza en la península de Quetrihué un porte y una densidad que no se repiten en otros puntos del Parque Nacional Nahuel Huapi. Cómo se accede, qué reglas rigen la visita y por qué la temporada modifica la experiencia.
A unos 470 kilómetros de la ciudad de Neuquén, sobre la margen noroeste del lago Nahuel Huapi, la península de Quetrihué alberga una de las concentraciones más notables de arrayán (Luma apiculata) dentro de los bosques andino-patagónicos. El árbol, característico de los bosques templados del sur argentino, alcanza allí un porte y una continuidad que los especialistas y guardaparques consultados suelen describir como excepcionales para la especie.
Un bosque que se reconoce desde adentro
Lo que distingue al recorrido por Quetrihué no es únicamente la presencia del arrayán, sino la combinación de tres factores que pocas veces coinciden en un mismo sector. El primero es la densidad: los individuos forman un dosel (cobertura superior del bosque) cerrado, con troncos que en algunos casos superan los veinte metros de altura. El segundo es el color: la corteza lisa, que se desprende en placas finas, deja al descubierto tonalidades canela, rojizas y anaranjadas que varían según la humedad ambiental y el ángulo de la luz. El tercero es el sonido: la humedad retenida por el follaje y la cercanía del lago generan una atmósfera silenciosa, apenas interrumpida por el viento entre las hojas y por el agua que golpea las costas de la península.
- Densidad: rodal (grupo de árboles de la misma especie) compacto, con ejemplares adultos que forman un dosel casi continuo.
- Corteza: tonalidades canela, rojizas y anaranjadas, con placas que se renuevan durante todo el año.
- Ambiente: humedad elevada por la proximidad del lago y del brazo Huemul, con temperaturas moderadas en verano y nevadas en invierno.
El arrayán no es exclusivo de Quetrihué: aparece disperso en otros puntos del Parque Nacional Nahuel Huapi y en sectores de los bosques de Valdivia, en Chile. Sin embargo, la continuidad del rodal y el desarrollo de los árboles hacen de la península un caso singular, motivo por el cual la zona quedó incluida en los circuitos de visita regulados por la Administración de Parques Nacionales.
Dos formas de llegar, una tercera opción para combinar
El acceso al Bosque de Arrayanes admite tres modalidades, todas dentro del área protegida. La primera es terrestre: un sendero señalizado parte desde la zona de Bahía Mansa, atraviesa distintos ambientes del bosque andino y desemboca en el mirador y la zona de uso público de la península. El recorrido puede hacerse a pie o en bicicleta de montaña, según las modalidades habilitadas por la intendencia del parque en cada temporada. La segunda opción es lacustre: las excursiones en catamarán o lancha que salen desde el puerto de Villa La Angostura permiten observar la península desde el agua, con la cordillera como telón de fondo. La tercera es la combinación de ambos trayectos: una vía de ida y otra de vuelta, lo que permite experimentar el bosque desde perspectivas complementarias.
Desde la capital neuquina, el camino más utilizado es la ruta nacional 22 hasta el empalme con la 237 y luego la ruta nacional 40, que bordea el lago Nahuel Huapi hasta Villa La Angostura. El trayecto total ronda los 470 kilómetros y puede insumir entre seis y siete horas de manejo, según las condiciones de la calzada y las paradas.
Reglas de visita y_condiciones que cambian con el_estado del tiempo
La visita responsable al área protegida exige mantenerse sobre los senderos señalizados, no extraer ningún elemento natural —ni ramas, ni frutos, ni ejemplares vivos— y retirar la totalidad de los residuos generados. La cartelería del parque marca los límites de circulación y los sectores habilitados en cada época del año, una disposición que Parques Nacionales actualiza de acuerdo con el estado de los caminos y la seguridad de los visitantes.
Lo que la Administración de Parques Nacionales y el municipio de Villa La Angostura no respondieron hasta el cierre de esta nota
Minera y Ambiente consultó a la Intendencia del Parque Nacional Nahuel Huapi y al área de Turismo del municipio de Villa La Angostura sobre la cantidad de visitantes registrados en el Bosque de Arrayanes durante la última temporada alta, el grado de afectación del sendero de Bahía Mansa y la frecuencia con que se reprograman las excursiones lacustres por condiciones meteorológicas. Al cierre de esta edición, ninguno de los dos organismos había respondido las consultas enviadas por este medio.
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