Cielo despejado en Colonia Carlos Pellegrini: el Iberá como destino para mirar las estrellas
En una localidad correntina a orillas de la laguna, la poca luz artificial permite ver la Vía Láctea y las constelaciones, en excursiones nocturnas de hora y media que combinan astronomía y cultura guaraní.
Colonia Carlos Pellegrini es un pequeño pueblo de Corrientes, situado a orillas de la laguna Iberá, que reúne condiciones poco comunes para observar el cielo nocturno. La escasa contaminación lumínica y la amplitud del paisaje hacen posible distinguir la Vía Láctea, varias constelaciones y una cantidad de estrellas que en las ciudades queda oculta. A esa oferta natural se suma una propuesta local que integra la astronomía, la cultura guaraní y la experiencia de la naturaleza en recorridos nocturnos.
La oscuridad como principal atractivo
En esta localidad, alejarse unos pasos de las pocas fuentes de luz artificial alcanza para que el firmamento se transforme por completo. Según relata el guía Mario Martins, quienes llegan desde las grandes ciudades suelen preguntarse dónde estaban todas esas estrellas que nunca habían visto.
Martins organiza excursiones de astroturismo desde 2016, año en que las caminatas nocturnas para observar fauna empezaron a complicarse por factores climáticos. En ese momento notó que los turistas, en especial los mayores de cincuenta años, demostraban un interés genuino por la astronomía. A partir de esa observación diseñó una propuesta que combina la identificación de estrellas y planetas con la cosmovisión guaraní y con saberes transmitidos de generación en generación.
Cómo se desarrolla la excursión
Las salidas se realizan habitualmente en un mirador a orillas de la laguna. En el caso de los grupos familiares, también pueden hacerse en el patio de un hotel o en un camping. El recorrido comienza en un punto con contaminación lumínica, donde se explican sus efectos sobre la naturaleza y sobre la percepción de las personas, y luego el grupo se desplaza hacia una zona de oscuridad total.
Las constelaciones visibles cambian según la época del año. En los meses actuales pueden observarse Escorpio y la Cruz del Sur, mientras que en otros períodos aparece Orión con las Tres Marías. La información científica se combina con relatos de la cultura guaraní sobre el cielo, que suelen sorprender a quienes los escuchan por primera vez. Un efecto frecuente de la experiencia es que muchos visitantes mayores recuerdan cómo miraban las estrellas en su infancia o cómo reconocían las fases de la Luna antes de mudarse a las ciudades. Las excursiones duran aproximadamente una hora y media, aunque en la práctica suelen extenderse.
Precios y reservas
El valor es de 35.000 pesos por persona. Los niños de entre cinco y doce años abonan la mitad y los menores de cinco participan sin cargo. Las reservas se gestionan a través del Instagram @ibera.mariomartins o por el celular +54 9 3773 49-3326.
