Una energizante hecha en el país quiere pelear precio con Red Bull y Monster
SH! trasladó toda su producción a plantas de Buenos Aires y Mendoza, reduce costos y apunta a relanzarse con un precio de entre 2.800 y 3.000 pesos.
Desde el lado de la vitivinicultura y el campo, el movimiento de una marca de bebidas energizantes puede parecer lejano, pero tiene una lectura interesante para quienes siguen cómo se arman las cadenas de valor en la Argentina. SH! dejó de fabricarse en el exterior y pasó el cien por ciento de su producción a dos fabricantes locales, uno en Buenos Aires y otro en Mendoza. La decisión busca bajar costos y dar pelea en una categoría dominada por marcas de gran peso.
Por qué se dejó de producir en Italia
La bebida se elabora con miel, jalea real, cafeína natural, ginseng y vitaminas. Desde su lanzamiento, la fabricación se hacía en Italia, pero el costo de producir allí e importar al país terminó siendo un freno. La lata de 250 mililitros llegaba a un precio superior al de Red Bull, que hoy se consigue entre 3.000 y 3.300 pesos según el canal de venta.
“Nos costaba 100% más producir en Italia e importar que fabricar localmente.”Marcos Guevara Lynch, fundador y CEO de la compañía
Precio, envase y mercado
- Precio proyectado para el relanzamiento: entre 2.800 y 3.000 pesos.
- Precio actual de la lata de 355 ml: entre 3.500 y 4.000 pesos según el canal.
- Mercado nacional: cerca de 400 millones de dólares anuales y alrededor de 5 millones de litros por mes.
- Posición actual: quinto lugar, detrás de Monster, Speed, Rockstar y Red Bull.
- Meta: llegar al tercer puesto en cinco años, con una participación cercana al 15%.
El nuevo envase será de mayor tamaño e incluirá una identidad visual renovada y nuevos sabores. Para la empresa, el cambio de precio es la pieza central de la estrategia: si el producto llega a los estantes con una diferencia clara frente a los líderes, el objetivo es ganar lugar en un mercado donde hoy se mueven volúmenes importantes.
Otro punto clave es la distribución. SH! cerró un acuerdo con Grupo Falasco, uno de los grupos vitivinícolas más grandes del país, con más de 80 años en la industria. Según el material disponible, la red del grupo alcanza cerca del 90% de los autoservicios y almacenes, lo que representa unos 270.000 puntos de venta potenciales. Para una marca que hasta ahora tenía una llegada más limitada, ese dato es central.
Un modelo sin planta propia
La compañía terceriza el llenado de latas y concentra su inversión en marketing, innovación y distribución. A futuro proyecta ampliar el catálogo con snacks y barras proteicas, con el objetivo de tener al menos cinco productos en cartera para 2028. En cuanto a la expansión internacional, el primer destino previsto es Chile en 2027, seguido de México en 2028.
