Tarde, pero la pelusa de los álamos empieza a aflojar en Neuquén
Las lluvias y los días nublados corrieron unos diez días la caída de las fibras. El pico llegó a fin de mes y, según el INTA, el fenómeno debería ceder hacia el próximo fin de semana.
Basta con salir a la vereda una mañana de estas para ver el panorama: el cordón de la calle, los canteros y las plazas aparecen cubiertos de hilachas blancas que se acumulan como si hubiera nevado de a ratos. Uno sale con la escoba, se queda un rato mirando y piensa que la primavera en Neuquén trae su propio paisaje, aunque a veces cueste bastante aceptarlo cuando hay que barrer todos los días.
Este año el calendario se movió. Según el ingeniero forestal del INTA Esteban Thomas, la caída suele darse entre el 15 y el 20 de octubre, pero las temperaturas más frescas, la lluvia persistente y la poca luminosidad demoraron la apertura de los frutos de los álamos femeninos, y con ella la dispersión de las semillas.
Un calendario corrido
Thomas, que además es docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Comahue, indicó que la caída se produjo cerca de diez días después de lo habitual. Lo explicó con una frase sencilla que resume lo que se vivió en la ciudad:
“En general siempre es entre el 15 y el 20 de octubre, y ahora fue a fines de octubre, unos días posteriores.”Esteban Thomas, ingeniero forestal del INTA
Las fibras no se sueltan solas. El viento tiene un papel central en la dispersión, y por eso la intensidad de la caída depende mucho de cómo sople cada día. El especialista señaló que el pico de mayor caída se dio la semana pasada y que el fenómeno continuará durante los próximos días, con variaciones según las condiciones del viento.
Qué árboles generan la pelusa
- Solo las variedades femeninas de álamos producen las fibras algodonosas.
- Las fibras envuelven a las semillas y les permiten viajar por el aire.
- En la región hay numerosos ejemplares de álamos híbridos euroamericanos femeninos, plantados hace décadas en chacras y espacios verdes urbanos.
- En la ciudad las semillas rara vez germinan, aunque sí pueden hacerlo en ambientes húmedos cercanos a los ríos.
Desde hace años, el INTA Alto Valle impulsa el uso de variedades masculinas de álamos y sauces para reducir la producción de pelusa. Además de no generar fibras, esos clones sirven como cortinas rompevientos que protegen los cultivos de manzanas y peras durante las ráfagas fuertes de primavera y verano. La incorporación gradual de estos ejemplares reduciría con el tiempo la cantidad de pelusa en el ambiente urbano.
“Ahora fue a fines de octubre, unos días posteriores, pero la estimación es que el fenómeno ya esté en su etapa final.”Esteban Thomas, ingeniero forestal del INTA
